Xx DeDoS mOjaDoS xX
martes, abril 17, 2007 Apagando la velita, soplando la corneta y celebrando con un champañazo


Y ya se ha cumplido un año desde que empecé a publicar mis vivencias. Muchos penes han pasado por mi boca y mi culo. Muchas batallas he ganado quedando casi con un paro respiratorio y otras simplemente pasaron sin pena ni gloria que no valen la pena mencionar.
Para celebrar este preciado año no podía quedarme atrás y quise experimentar algo totalmente desconocido para mí. Obvio, esa es la idea, ir adentrándome en mundos completamente nuevos, en una de esas logro alcanzar ese tan preciado orgasmo (últimamente no he podido acabar, así de simple, ni con todo un arsenal dentro mi culo estimulándome a mil por hora. Tal vez ya perdí la sensibilidad de esas partes, o me estoy colocando frígido, pero no sé que le está pasando mi trasero que no reacciona)
La cuestión es que conocí a un periodista que trabaja en Alfombra Roja. Conversamos de vez en cuando, nos mandamos mensajes de textos, hasta que un día me invitó a pasar lo noche con él. Okey! Sabía perfectamente a lo que iba, pero él fue sutil al decirme que podríamos ver una película y después salir a comer algo, entonces adopté mi tan cotizada postura de niño bueno e inocente y llegué a su casa.
Mientras preparábamos la comida, lo único que se me pasaba por la mente era bajarle esos jeans casi ajustados y lamerle toda la verga. No me importaba ni la carne que se estaba asando, ni las cosas para picar, lo que yo quería era todo su pene atravesado en mi boca, así me gusta, comérmelos atravesados.
Después de contarle mi historia de que no he tenido mucha experiencia y que no sé si estoy preparado para tener relación con un hombre (creo que no es necesario decir que ese cuento es ficticia, o sea, de que estamos hablando), sólo me quedaba esperar que él se me tirará encima y me besara sutilmente, para luego depositar toda su pasión en mis húmedos y sedientos labios.
No pasaron ni tres minutos y ya estaba haciéndole una conferencia de proporciones a mi querido periodista. No me gustó su miembro, lo tenía chueco, como un garfio, y esas cosas a mi no me gustan, cuesta mucho que entren y al final me causan más dolor que placer, pero como ya estaba en medio de la acción no podía echarme para atrás, así que seguí succionándolo.
Lo hice acabar con mi boca, me tiró todo el semen en la lengua y después nos besamos, esparciéndonos los fluidos por toda la cara. Después de un rato el descendió por mi estomago, me lamió el ombligo y bajó hasta que se quedó pegado en mi pene. Jugaba con mis bolas recién afeitadas y me masturbaba fuertemente. Al rato descendió por mis testículos hasta que llegó a mi trasero. Jugó con su lengua y sus dedos. Introducía las dos cosas simultáneamente, estimulándome y dilatando mi culo para prepararlo para la acción. Ya estaba medio urgido, no tenía idea como iba a introducir ese pene distorsionado, hasta que lo veo levantarse, camina hasta el baño y aparece con una pequeña botellita. Toma, inhálalo, es poppers, lo traje de mi viaje a Miami. Sin hacerme de rogar, tomé la botellita y me la acerqué a la nariz. Inhalé lo más fuerte posible, sintiendo un olor fuerte y penetrante, mareándome un poco. El también lo hizo, pero en menor medida. No pasaron ni dos minutos y sentía una calentura incontrolable, una ansiedad de pene increíble. Quería que puro me dieran por el culo. Me sentía abierto, dilatado, como si tuviera un foso enorme hambriento y sediento.
Me penetró y no me dolió. Todo entró de una. Comencé a cabalgarlo, quería montarlo hasta que me partiera en dos. Jadeaba, saltaba, gemía, gritaba, lo golpeaba y lo escupía. En lo único que pensaba era en su pene. ¡Quiero más, quiero más! ¡Dámelo todo!
Le tiraba el pelo, apretaba sus costillas, sentía que mi pene había crecido desconsideradamente y se lo introduje en su boca hasta provocarle arcadas. Era la primera vez que lo hacía con tanta euforia, con tanto salvajismo.
Sentí cuando acabó. Fue como si me hubiese bombeado el culo con semen. Yo también acabé, lo chorreé por todas partes, dejándole su pecho peludo todo pegoteado.
Después nos acurrucamos tiernamente, vimos una película romántica de los años 30, comiendo pastel y bebiendo champaña. Y así terminé de celebrar mi año de experiencias sexuales.

Xx PiErO xX

Posted by il Piero :: 4/17/2007 08:22:00 p.m. :: 4 comments

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